sábado, 30 de marzo de 2013

ESCLAVOS DEL NO SABER QUE SE ES ESCLAVO. Por Hernán González Díaz


ESCLAVOS DEL NO SABER QUE SE ES  ESCLAVO.
Por Hernán González Díaz
Existen diversas visiones del mundo en que vivimos y ellas obedecen a nuestra cultura y educación según el desenvolvimiento del individuo en la sociedad y hasta del nivel social donde se nace y se desarrolla. Sin pensarlo mucho, los padres sean: pobre, clase media o millonarios, intentan al igual que lo hicieron con ellos darle a sus hijos  en casa sus primeras nociones de educación y unos valores tal y como ellos los aprendieron de sus padres y sus padres de sus abuelos y así de forma indeterminada. La vecindad y la calle les dará otro tanto y para complementarlo se les envían a la escuela (recuerden que cada quien asiste a su formación en: el hogar, la calle y la escuela, según el nivel  social en el que la ruleta de la vida le permitió nacer y en cada una de ellas se forma el ciudadano.  En la escuela unos se formarán para ser mano de obra, otros para ser patrones y los últimos para ser patrones de patrones y percibir las ganancias del trabajo de los dos primeros.
 ¿Por qué sucede esto? Es sencillo e histórico, cada grupo social ha sido formado a lo largo de sus vidas para ejercer su rol. Ese es el orden establecido, ese es el orden con el que por siglos y siglos nos han controlado e incluso nos han convertido en supervisores, en protectores del sistema, en engrasadores del engranaje  en nuestro propio perjuicio sin darnos cuenta. Para ello la educación formal ha jugado un importante papel. Cada docente al recibir su titulo pasa a creerse dueño de la verdad y el conocimiento absoluto, sin darse cuenta que al igual que quienes le enseñaron en la universidad se graduó de engrasador del sistema para repetir algunas formas de dominación o para mejorarlas y sentirse orgulloso de tal  acto de inconsciencia en contra de unos niños y también en contra de unos jóvenes que irán a la universidad y egresaran para seguir formando reproductores del sistema y estar siempre al servicio de quienes a su vez le sirven a uno más arriba.  Fíjense bien,  por eso a la mayoría de los dueños del capital del mundo, incluida Venezuela, les parece natural la explotación del pueblo, (están formados para creerse con ese derecho) por eso los que le siguen en la cadena les parece natural contribuir a la explotación y llegar a creerse parte de la elite del poder económico (a la que no pertenece, ni pertenecerá pero eso no lo verá, pues está formado para creerse así  y no ver la verdad) y los últimos de la cadena, los de abajo, los oprimidos, entenderán como natural el hambre, la explotación, las jornadas laborales y la sumisión; pues está formado para trabajar repetitivamente y vivir pegado a la televisión donde constantemente se le reordena o reconfigura mentalmente a fin de que no se salga del engranaje que impone el sistema. Sistema sostenido por unas 100 familias en el mundo (*) que son las que mueven los hilos de la economía y es para quienes trabajamos todos en el planeta sin darnos cuenta.
Según la cultura mercantil, el mundo debe convertirse en una gran autopista de unificación que facilite el transporte de la mercancía y todo obstáculo natural o humano debe ser destruido.  Por ello se atropella al hombre cuando logra ver más allá  y muestra su desacuerdo con el sistema. Los opresores,  manipulan de manera que el ser humano no se advierta cuánto es utilizado. La opresión se moderniza y muta  expandiéndose por todas partes y mejorando las formas que le permiten ocultar la condición de esclavista. Decía William Shakespeare,  “Que época tan terrible está en que unos idiotas conducen a unos ciegos”  eso fue escrito hace más de 500 años y sigue siendo así. Pocos pueden distinguir el juego implementado por los opresores del mundo. Bien decía Karl Marx, en su obra El Capital, “A primera vista, una mercancía parece ser un objeto trivial, de comprensión inmediata. Su análisis demuestra que es un objeto endemoniado, rico en sutilezas metafísicas y reticencias tecnológicas” Por ello parece todo normal, todo  está concebido para que el hombre no se descubra esclavos y cual ciego se deje conducir por donde mejor le plazca al amo y de paso el esclavo salga en defensa de lo inaudito,  (por obra de la sutileza y lo subliminal). Al ser humano se le  conduce por un mundo de consumismo, compra hasta lo que no puede pagar, volviéndose compulsivo en la adquisición de mercancía que quizás ni necesita. Y sin notar que la posesión de bienes, no va de la mano con la libertad.  Uno de los libros más antiguos y leídos  por los mortales  reza: “De que le sirve al hombre poseerlo todo, si a cambio pierde su alma” el Evangelio según  Mateo 8:36 y tal como allí es señalado se  vende el alma en el afán de cumplir el mandato del amo tras la adquisición de mercancía inútil y así reafirmar nuestra condición de servidumbre. Sin darnos cuenta el grueso de los habitantes del planeta a pasado a engrosar la lista de personas que padecen hambre y no logran avizorar que están siendo empujados, manipulados, explotados, esclavizados por un  sistema que hace de la desigualdad un criterio de progreso, y mientras esto sea así el hambre no desaparecerá jamás.
Para obtener lo que la publicidad y los mensajes subliminales nos dictan por órdenes del opresor, nos vemos obligados a trabajar. Y ¿para quién trabajamos?   ¿Y qué es el trabajo? Trabajamos para un minúsculo 1% que es el dueño de la riqueza mundial.   Y el trabajo, que significado encierra esta palabra, el trabajo no es más que un Instrumento de tortura como bien se define su raíz. La palabra trabajo viene de trabajar y esta del latín tripaliare. Tripaliare viene de tripalium (tres palos). Tripalium era un yugo hecho con tres (tri) palos (palus) en los cuales amarraban a los esclavos para azotarlos.  Como podemos ver, el trabajador ya sea por el látigo, el tripalium o el cronometro que regula el horario de cada faena está esclavizado y el peor elemento de dominación es hacerle creer que es libre, que tiene libre albedrio, que hace lo que quiere y que podrá invertir en lo que él desea, pero lo que no sabe ese trabajador es que ese deseo será inducido para que gaste comprando lo que los dueños del capital quieren que compres.  Por otro lado se estimula la competencia desleal, en un medio creado para pensar poco y repetir mucho. Cada trabajador tiene asignado un trabajo repetitivo, cada uno lucha por ser el mejor esclavo, es un especialista en su área de producción y esta especialización se repite a escala planetaria, y así obedientemente alimenta las alforjas del amo. A fuerza de repetir y obedecer se obtienen reflejos de sumisión. La obediencia se ha convertido en nuestra naturaleza, obedecer sin saber por qué, simplemente porque sabemos que se tiene que obedecer. Sin darse cuenta está  totalmente esclavizado pero no lo sabe o no lo quiere saber, esto es la esclavitud moderna, es peor que los esclavos de la antigüedad, ellos se sabían esclavos a fuerza de látigo, hambre, miedo y opresión, hoy en cambio (más grave aún) el hombre parece  no darse cuenta de su entregada esclavitud. Acepta sin discutir la vida que se ideó para él, esta resignado y no hay nada más asquiante que la resignación. Creé, a causa de la estudiada y constante publicidad, que la felicidad y la plenitud radican en poseer más, tener más, pero mientras más acumula mercancía más alejado esta de la verdadera felicidad. Nos han vuelto consumistas, primero el radio, luego el carro, la televisión, la computadora, y más recientemente el celular, todas estas mercancías distribuidas masivamente en un muy breve tiempo modifican desde lo profundo las relaciones humanas, sirven para aislarnos de nuestros semejantes y por otra parte para divulgar los mensajes dominantes  del sistema. Las cosas que poseemos terminan por poseernos. No hay nada peor que un esclavo que no sabe que lo es. 
Nos hemos resignado a esta vida pensando que no puede haber otra, es ahí donde reside la fuerza de la dominación presente. Hacer creer que este sistema que ha colonizado toda la tierra es el fin de la historia, han convencido a la clase dominada que adaptarse a su ideología equivale a adaptarse al mundo tal como es y tal como ha sido siempre. Soñar con otro mundo se ha convertido en un crimen condenado al unisonó por los medios de información y todos los poderes. Aunque criminal es aquel que contribuye consciente o no a la demencia de la organización social dominante. No hay locura más grande que la del sistema presente.
Como intentamos decir al inicio de esta larga perorata, desde muy pequeños han trabajado en la colonización de nuestra conciencia. Las imágenes y el simbolismo han funcionado perfectamente para este objetivo y la complicidad por ignorancia de los adultos ha sido la mayor contribución. A esto se suman los adelantos  tecnológicos y psicológicos aplicados a la utilización de la imagen, toda la publicidad está controlada por los grandes consorcios, esta signada por ella. La imagen sigue siendo la forma de comunicación más directa y más eficaz. Construye modelos, embrutece las masas, les miente, les crea frustraciones y les infunde la ideología mercantil. Siempre con el mismo objetivo, vender modelos de vida o productos, comportamientos o mercancías, vender no importa qué, pero vender.
El ser humano para poder combatir el sistema debe reaprender, abrir su consciencia, descubrir el juego, darse cuenta que ha sido ficha de un tablero o muñeco movido por hilos, entender que no hay nada peor que esta servidumbre moderna y tomar acciones de transformación. No permitir que le manipulen hasta su forma de rebeldía o protesta. Porque fíjense bien, si un grupo de ciudadanos toma conciencia de cuanto se le oprime y manipula, y sale a protestar para infundir consciencia en otros u obtener un poco de justicia, si se revelan, entonces los llaman terroristas y terminan haciéndoles sentir que han cometido un error al revelarse y les hacen sentir culpa por haber desobedecido las reglas del sistema. Pero estemos claros, disponemos de una fuerza numérica incomparable frente a la minoría que gobierna, su fuerza no la obtienen de su policía ni del numero que ellos representan, no, su fuerza proviene de algo más terrible; su fuerza viene de nuestro consentimiento, justificamos nuestra cobardía al enfrentamiento legitimo contra las fuerzas que nos oprimen con un discurso lleno de humanismo moralizador. El rechazo a la violencia revolucionaria está anclado en los espíritus de aquellos que se oponen al sistema defendiendo unos valores que el mismo sistema les ha enseñado. Pero cuando se trata de conservar la hegemonía, el poder no vacila nunca en usar la violencia. Y así hacen volver al redil a los desobedientes del sistema y logran mantener a todos embrutecidos como auténticos encadenados al Tripalium o Esclavos Del No Saber Que Se Es  Esclavo.

(*)"El 1% de la población más rica del planeta ha incrementado sus ingresos en un 60% durante las últimas dos décadas, pese a la crisis, que no ha hecho más que acelerar esta tendencia.

Los 240.000 millones de dólares (180.000 millones de euros) que ingresaron durante 2012 las cien personas más ricas del mundo, equivalen a cuatro veces la cantidad necesaria para poner fin a la pobreza en el planeta".

Datos publicados recientemente por OXFAM Internacional, organización internacional de promoción del desarrollo y lucha contra la hambruna, fundada en Inglaterra en 1942) 

lunes, 5 de noviembre de 2012

EDUCACIÓN PARA LA ALIENACIÓN


EDUCACIÓN PARA LA ALIENACIÓN

Haciendo Algo De Historia

Por allá por los años 74, 75  cursaba yo el bachillerato en la escuela, El Libertador, la cual  prestaba sus espacios casi en ruinas para el funcionamiento del primer liceo de Palo Negro. En ese entonces en mi casa la educación escolar se acompañaba con la contemplación en un patio enorme y lleno de diversos árboles frutales rebosado por un arcoíris de aves de todos colores, con la lectura de revistas, diarios, suplementos y obras literarias; con las voces de: Felipe Pírela, Tito Rodríguez, Blanca Rosa Gil, Adelia Castillo, Simón Díaz, María Teresa Chacín, el Quinteto Contrapunto y Jesús Sevillano entre otros, esa fue la música que me mostraron Verónica y Gonzalo (Mis padres), a ratos también escuchábamos Radio Rumbos (Las noticias, las radionovelas) en las tardes debía asistir al liceo con unos profesores que eran “los depositarios de la verdad y del conocimiento absoluto”  y los “alumnos” (Nosotros) debían limitarse a ingerir pasivamente los conocimientos que el profesor le transmitía.

Por las noches a pesar de la formación del hogar, con lecturas tempranas que habían pasado ante mis ojos y que atesoraba secretamente para no ser la burla de los panitas del entonces, intentaba ser parte de una manada, (El ser humano no subsiste sin una) aunque esa manada poco leyera y nos la pasáramos machucando en inglés canciones de: los Rollins Stones, Beattles, Bee Gees, Joe Cockers y muchos otros.

Creo que desde muy temprano, la fortuna me acompaño, pues siendo  un carajito de 14 o 15 años  inicie una batalla de vida y así un día me dio por protestar dentro del liceo por 3 o 4  “pendejadas”: 1. no teníamos sino unos 20 o 25 pupitres buenos en un aula de casi 40 estudiantes, 2. El piso estaba levantado, roto como un campo minado y una lamina de zinc se había volado con el viento, 3. En la cercanía al liceo el hedor de un perro muerto nos tenía el estomago volteado bajo el calor de las 2 de la tarde y 4. Las paredes de varios salones e incluso una seccional amenazaban con caerse a la vez que los baños estaban colapsados. Me levanté y me acerqué a la profesora de biología  y bajito pero decidido le dije _Profesora, así es imposible estudiar_ ella en el mismo tono secreto, hábil y muy solidaria me dijo _ Tienes razón, ¿pero qué quieres hacer?_ Se quedó mirándome pareció adivinarme y prosiguió animándome al decir _Lo que quieras hacer, no lo hagas solo_ Eso me bastó e invité a salir a los compañeros del aula, ya afuera incitamos a el salón contiguo para hacer lo propio y así lo fuimos haciendo con todo el Liceo. Ese paro culminó casi tres meses más tarde, después de visitar varias estaciones de radio y periódicos junto al Sr. Omar Quiroz, viejo luchador social, quien presidia la Sociedad de Padres y Representantes, de aquellos años y quien fuera pieza fundamental para el logro de nuestros objetivos. Después de encadenar las rejas de aquellas escuela que hacía las veces de Liceo,  trancar las calles, hacer carteles y pancartas en el porche de mí casa, de manifestar por las principales calles del pueblo, de ser tratados de sobornar con becas Gran Mariscal de Ayacucho, de ser detenidos algunos, perseguidos otros, de atacarnos con bombas lacrimógenas y perdigones, de reuniones en las casas de Yoris, Maury y Gregorio, Belkis, Nurvis y Esteban  Granadillo, después de escondernos de los carros del DIM y la DISIP que pasaban por nuestras casas lentamente para amedrentarnos, después de lograr el apoyo de otros liceos (Valentín Espinal, Técnica Maracay, José luís Ramos, Carlos Arrieta, Agustín Codazzi, entre otros) que sin importar la distancia viajaban desde Maracay al único Liceo de este pequeño pueblo llamado Palo Negro. Después de tres meses y a punto de perder el año escolar, no cedimos hasta lograr que se nos entregara lo que hoy se conoce como LICEO TRINO CELIS RIOS, DE PALO NEGRO. En esas luchas algunos profesores de forma clandestina participaron, Renzo Fajardo, Alejandro Tinedo, Luis Briceño José Rodríguez, Isabel Gruñeiro, y muchos estudiantes como: Los y las Granadillos, las hermanas Mary Paz y Mary Bell Pacheco Hernández, Octavio Pino (hijo), Héctor Iribarren, Dennys Díaz (Fallecido tempranamente) y quien suscribe junto a muchos otros que la memoria en acto de injusticia involuntaria no me trae.

Esa forma de actuar cuando adolescente me condujo a pensar, medir y sopesar la injusticia para combatirla. Me convertí al poco tiempo de iniciar las actividades escolares en la nueva sede del liceo, en un desertor del sistema educativo, yo había quedado marcado con las ganas de vivir y de no someterme a una educación castradora. No encontré en las aulas nada que se pareciera a la vida real y frustrado me fui. Únicamente vi un país que no invertía en educación, sino que gastaba o mejor dicho malgastaba la plata, tiraba la plata. Era un sistema en el que de cada 10 estudiantes que iniciaban el bachillerato sólo egresaban 2,  y uno se pregunta ¿Cuánto le costaba  al país ese bachiller? Una fortuna, sí tomamos en cuenta que las estadísticas eran de 10 solo 2, y para que le servía al país ese bachiller, con un tipo de enseñanza que no formaba para la vida y nos mantenían al margen de la realidad nacional, (desempleo, hambre, miseria, discriminación) y los egresados, unos pocos, muy pocos podían soñar con entrar a la universidad. Se hacía en el entonces un tremendo desperdicio de la riqueza más grande que tiene un país: la inteligencia de nuestros jóvenes. Los atiborraban de datos, de nombres, de cifras pero no desarrollaban su inteligencia. No se les enseño a utilizarla, a pensar en la patria, en lugar de aprovechar todo ese potencial de inteligencia para producir más, para desarrollar el país. Lo anularon, lo aplastaron bajo un fardo de datos.

Alienación Extranjera Contra La Inteligencia Nacional.

Pero todo eso estaba bien estudiado por el Imperio, nos vendieron la idea de que todo en el norte era lo mejor, estimularon en nosotros el deseo de triunfar pero de manera individual, te recomendaban la carrera que te diera más: _No, hazte abogado que eso da_  Un triunfo puramente individual, egoísta, enriquecerse, ganar mucha plata, tener más que los otros, pero no nos enseñaron a pensar en nuestro país, sino en nosotros mismos y en tener como meta salir, huir, desertar del país y vivir una “vida perfecta a lo gringo, a lo Hollywood, de película”  algunos regresaron derrotados, otros descubrieron que no hay nada como Venezuela, algunos se quedaron cuidando ancianitos, de jardineros, parqueros, mesoneros, sencillamente de servidumbre y solo unos pocos,  los hijos de los que siempre fueron el poder económico en el país, se mantuvieron en un ir y venir para seguir marcando las pautas educativas y culturales que imponía el norte.

Pero en los 70, los 80 y los 90 los pocos estudiante que podían advertir esto, (pues lo cotidiano se vuelve natural) aquellos que intentaba razonar, que sentían y descubrían la realidad que marcaba Norteamérica y que aquí era obedecida ciegamente por el sistema educativo, aquel que se atreviera a pensar por su cuenta era un “alumno” incómodo molesto, enseguida le ponían la etiqueta de revoltoso, de peleón, de subversivo, inadaptado, de comunista, de ñangara. De inmediato para poner correctivos se tejía el plan para cambiarlo, para seducirlo y transculturizar su manera de pensar y si no funcionaba, si no lo cambiaban, si no se alineaba, o alienaba, se la ponían difícil, le dificultaban los estudios o su permanencia en el sistema educativo hasta hacerlo desertar. Y así fué a lo largo de 40 años. Décadas en las cuales se nos fué convirtiendo en personas dóciles, serviles, sin pensamiento propio, más dispuesta al licor, la farra, la farándula nacional (Copia de la extranjera) el jet set, a admirar y copiar la cultura foránea, (Música, ropas, formas de expresión, drogas, formas de pensar) a sentir vergüenza por lo nuestro (tradiciones, modismos, comida, familia, nuestro cabello y hasta el color de nuestra piel) por todo eso, es que aún hoy, un pequeño sector del pueblo inocente (por transculturizados)  es capaz de defender al amo, por ello, por más de 520 años de dominación extranjera, por 200 años de lucha por la independencia (aún por alcanzar).  A causa de los: Páez, Falcón, Guzmán Blanco, Juan Vicente Gómez, por 40 años de espejismo democrático ideado para el entreguismo. Por todo ello, es que aún hoy unos pocos maestros alienados van a la escuela, al liceo y hasta a la universidad creyendo que están contribuyendo a la formación del venezolano y lo y siguen repitiendo el esquema ideado para lavar nuestras mentes dictado desde el norte,  a pesar de todas las orientaciones, de todos los discursos, de toda la historia, de todas las pruebas. Mas nosotros no perdemos la esperanza, seguimos trabajando para hacer entender al docente, que debe enseñar al ESTUDIANTE a pensar, a sentir, a hacer, a amar. Que él mismo educador debe disponerse a cambiar, a abrir los ojos, descubrir el valor de la patria, las tradiciones, a amar la mescolanza cultural y racial que somos. Que internalice de una vez y para siempre que: Educar es adiestrar la inteligencia y la organización mental del estudiante, es enseñar a pensar, es formar cabezas pensantes, eso es educar.

 

Licdo. Hernán González Díaz

 

lunes, 20 de febrero de 2012

EPDCUE Espacio Permanente: ORIENTACIONES GENERALES AÑO 2011-2012

EPDCUE Espacio Permanente: ORIENTACIONES GENERALES AÑO 2011-2012

Nostalgias Cotidianas/La Fiesta de Carnaval

La Fiesta de Carnaval  
Autor: Hernán González Díaz.

Palo Negro celebra sus fiestas más rumberas todos los 23 febrero y si coinciden con el carnaval ni hablar.  Este año es uno de esos y unos buenos amigos me invitaron a una fiesta o digamos más bien un baile. Un baile de esos que se suponen será muy bueno por que es con orquesta y todo. Yo por mi parte, tenía muchos años de no ir. Este baile tenía para mí, un atractivo especial. Iba a ser un baile con las orquestas más viejas del país, la orquestas con que más bailaron mi mamá y mi papá en su juventud; “La Billo`s Caracas Boy , la orquesta más popular de venezuela y Los Melódicos, la orquesta que impone el ritmo en Venezuela, juntos en una misma noche, interpretando sus grandes exitos de ayer hoy y siempre” nada más y nada menos... Disculpen ustedes los menores de 18 años la rimbombancia de la presentación,  bien sé, que esos nombres para muchos de ustedes no significa gran cosa. Más  para mi,  que mis padres no se pelaban un bomche con estas orquestas, que mis primeros pasos de baile fueron al compás de: Para bailar solo se necesita, el repicar de un par de maraquitas, un buen danzón, un guíro, una muchacha, charan cachancan chan, y una buena musiquita. Para mi que mostré mis dotes de gran bailarín en El Club Social Palo Negro, en el que me hicieron rueda mientras Manolo Monterrey cantaba su trabalenguas musical: Y tacararaca taca tica taca racarara y tacararaca taca tica tacaraca ta, para mi ir a este baile era como volver a ser niño, de la mano de mis padres. Como volver a ser adolescente y planificar toda la semana, como bailaría con Doris, un bolero.  Aaahh...  Doris y yo, cachete con cachete, bailando y escuchando a  Elí Méndez  cantando: Soñar que te tengo en mis brazos, que te doy mis caricias con toda la fuerza de mi corazón y entonces, robarle un beso, y... soñar.  Todo esto y mucho más sería ir al Baile del Siglo. Tenía tantos planes con el baile que la noche anterior no dormí producto de la ansiedad y la nostalgia de los viejos tiempos. Al llegar el día señalado fui al banco y raspe lo que me quedaba en la cuenta y prepare mi mejor pinta. A las 8:00 de la noche ya estaba listo, me senté en el sofá para esperar a los panas. 8:30, me esta dando sueño, y los carrizos no vienen. 8:45, bostezo, me estiro y casi me duermo cuando escucho el cornetazo que anuncia la llegada de mis amigos y nos fuimos al baile. Llegamos eso estaba full. En la puerta nos hicieron un pequeño túnel por donde pudiéramos entrar.  Ya dentro del club, el problema era que  no había mesas a orillas de la pista (porque al parecer y según las costumbres del venezolano mucha gente hizo cola desde la noche anterior frente  al club para obtener lugares privilegiados). Nos toco una mesa en el centro de todas las mesas. Como a las 11:00 La Billo`s empezó a tocar el característico paso dobles con que empieza casi todos sus set, alguien tenía que quedarse a cuidar los bolsos mientras los demás bailan así que lo sorteamos y adivinen quien se quedo... Este que esta aquí... Mientras decía como auto-consuelo _Tranquilo a mí nunca me ha gustado el primer set_. Se fueron y en cada mesa se queda alguien, mirándoles la cara a los otros que también se quedan mientras mueve un pie al ritmo de la música. Yo creo que toda familia que se precie de ser venezolana y tradicionalista debería tener una tía viejita, que no sale a bailar, pero que es curiosa, criticona y buza que disfrutan quedarse en la mesa mientras los demás bailan. Tal y como la teníamos nosotros en mi adolescencia. Eso era algo que yo había olvidado, hasta ahora, que veía las otras mesas llenas de señoras flacas o regordetas empinándose un Wisky seco, mientras los ojos le brillan, al mirar como las manos de algún bailarín se deslizan hacia las nalgas de una bailarina que no es su sobrina. A pasado medio set alguno de mis amigos más por cansancio que por solidaridad viene a la mesa destilando sudor, se sientan y me uno me dice. _Panita si quieres ve a bailar que yo me quedo a descansar_. Al momento salto de la silla y le digo a su parejea: _ Quiere bailar_  y muy embarazosamente me contesta: _Hay estoy cansada, bailamos ahora, saca alguna muchacha de otra mesa_. Al salir de la decepción lanzo una mirada al resto de las mesas, sólo para encontrarme cientos de miradas licenciosas de tías libidinosas que me miran por sobre sus anteojos, mientras me sonríen con un solo diente, tratando de simpatizarme, de conquistarme para que las saque a bailar. Trato en lo posible de no encontrar sus miradas con las mías, resignado me voy a sentar nuevamente cuando escucho una voz desconocida y seductora a mis espaldas, diciéndome. _Si quieres bailamos_ Mi rostro se ilumino y sin perder tiempo respondí que si al tiempo que me paraba para ver a mi salvadora. Pues no era más que una de las tantas tías cuidadoras de mesas que me atrapo desprevenido. Mis amigos me veían como un buen hombre dispuesto a alégrale la noche a una indefensa tía, yo me sentía como el perfecto idiota, y mi nueva compañera de baila me veía como la mesa servida por Ángel Lozano o Sumito Estévez. La dulce tía me zarandeo, me vapuleo, me piso, me pellizco las nalgas, y para colmo me apretó cachete con cachete cuando Eli Méndez canto: Soñar que te tengo en mis brazos, que te doy mis caricias con toda la fuerza de mi corazón….,  y antes de que yo pudiera reaccionar me estampo un beso, un beso como una especie de ventosas babosas, en un beso tan horrible como debe ser, pasarle la lengua por el lomo a un sapo. Yo trataba de escaparme de aquel ósculo que me propinaban ante la mirada de asombro del resto de los bailantes y la mirada lujuriosa del resto de las tías que estaban en las mesas y que de seguro pensaban “después de ella me toca a mí ese muchacho”. En eso las trompetas de la orquesta sonaron fuertemente para dar paso a la otra pieza musical y fue cuando caí al suelo desde el sofá de mi casa. No era más que una pesadilla, pero las trompetas aun se escuchaban. Yo estaba desorientado, entre haberme caído, el susto de la pesadilla, un mal sabor en la boca y saberme despierto escuchando aun las trompetas de la orquesta. Hasta que note que las trompetas no eran más que  la corneta del carro de mis amigos quienes la tocaban y gritaban desde hacía rato para ir al baile, baje rápidamente y al montarme en el carro, cerrar la puerta quedando apretujado, voltee a ver con quien quedaba hombro a hombro y me encontré con la misma viejita de mi pesadilla, la misma de mirada lujuriosa, con un solo diente y mirándome por encima de sus lentes, humedeciéndose los labios arrugados con una lengua grande, gruesa y evidentemente áspera, quien al parecer nos acompañaría para cuidar la mesa, pero ella me vio con una mirada tan, tan, pero tan, sádica, que le dije a mis amigos: _Lo siento muchachos pero yo no voy, tengo nauseas_.  Baje y a toda carrera me marche a mi apartamento.

Nostagias Cotidianas/Historia Natural de Buzos

Historia natural de Buzos
Autor: Hernán González Díaz.

La historia nos cuenta de una infinidad de personas que después del convencionalismo del vestir decidieron salir a la calle como llegaron al mundo (sin ropa, para el deleite de los observadores). La historia misma da cuentas del primer desnudo humano realizado por un tal Adán y una Eva, quienes sin ningún pudor andaban por el “Barrio El Paraíso”, como si tal cosa. Al ver que sus desnudeces no llamaba la atención de nadie, decidieron inventar el primer atuendo con hojas de parra y allí comienza la historia de la moda.
El desnudo en masa no es nada nuevo, por ejemplo: El Día de los Cuarenta Mártires (el 9 de marzo), se recuerda a los 40 soldados romanos que rehusaron hacer sacrificios a los dioses de Roma por fidelidad a su fe cristiana, entonces se les obligó a permanecer desnudos sobre un estanque helado y murieron durante la noche.
Colon por su parte, cuando llego a América, escribió en su diario lo siguiente: “Ellos andan todos desnudos como su madre los parió, y también las mujeres, aunque no vide más de una harto moza, y todos los que yo vi eran todos mancebos, que ninguno vide de edad de más de 30 años, muy bien hechos, de muy hermosos cuerpos y muy buenas caras, los cabellos gruesos casi como sedas de cola de caballos y cortos”  (Ni por el carrizo Colon pozo sus ojos en una viejita y de paso, a la hora de bucear no reparo en sexo siempre que fuera menor de 30 años) Si nos dedicáramos a examinar con atención el texto escrito por el dizque “descubridor” de las Américas, llegaríamos a la conclusión de que  él genovés en cuestión es el primer buzo que registra la historia en estas tierras. Más esa no es nuestra tarea.
Artistas como Miguel Ángel, hace casi 500 años guardaba culto al desnudo. Miguel Ángel dedica gran parte de su obra al cuerpo humano, con poca o ninguna prenda, al punto que una de sus obras; El Juicio Final, es una  obra admirable y atormentada y esta poblada con cuatrocientos desnudos esculturales. Y los mismos que critican la desnudes del cuerpo se van a los museos a deleitarse con tal desnudes.
Y yo me pregunto de ¿donde viene esta tendencia al denudo humano? ¿De donde  sale ese querer ver aunque sea un piconcito? Imagino yo, que esta tendencia a ver desnudos, debe tener sus raíces en el placer de lo prohibido. Porque fíjense, si usted va a una playa nudista, pasado un corto tiempo ya usted no volteara a ver con mayor interés algún cuerpo desnudo. Más, si a alguien se le ocurre filtrarse con ropa, todos los ojos de los presentes se posaran sobre él, y no faltara quién diga _Que descaro tiene ese,  mira  que venir con franela y bermudas_
La poesía también tiene su culto al desnudo, el mismo poeta norteamericano Walt Whitman escribe desde sus pasiones nada ocultas en su, Canto a mí Mismo:
Veintiocho mocetones se bañan en el rió.
Veintiocho mocetones, en cordial camaradería, se bañan en el río...
(Y más adelante agrega en un juego de imaginación y lujuria atribuido a una mujer que observa desde su atalaya)
...Una mano invisible pasa también acariciando temblorosa las sienes y los lomos.
Los muchachos flotan boca arriba con el vientre blanco y combado bajo el sol,
Sin saber quien los abraza y los aprieta,
Quién resopla y se inclina sobre ellos...

Y yo me pregunto ¿esa mano, esa mujer, ese quien resopla, no será el mismo Whitman?

Pero tratando de profundizar, quien en su sano juicio, y en plena adolescencia, no se robo por unas horas aquella revistica picante, quién no trato de ver por un huequito a una prima o una vecina mientras se bañaba o se vestía, quién no se quedo hipnotizado viendo la orillita de alguna minifalda, ligando que se subiera un poco más de lo normal. Aunque después de alcanzado el objetivo, no supo que hacer con aquella imagen perturbadora y como auto castigo se asilo en el baño de casa y paso horas y horas tratando de lavar las culpas a mano. Sé que esta perorata esta dirigida más a la  acción típica de los caballeros. Por ello pido perdón a las damas ya que no poseo su experiencia al respecto, más si alguna de ustedes nos lo quiere comentar a fin de que sea divulgada escribanos su parecer desde el punto de vista femenino y, sonrójenos de una buena vez,  (que estoy seguro así será) demostrándonos: que pacato, inocentes y engreídos podemos ser ante una mujer que también se dedica al discreto  y antiguo arte del buceo.

sábado, 18 de febrero de 2012

Nostagias Cotidianas/ Estar enamorado

Estar Enamorado
Autor: Hernán González Díaz

Cuando yo era niño, quiero decir cuando uno no sobrepasa los 6 años, y se enamora.  Definitivamente no sabe como asumir aquel nuevo sentimiento, puede ser que usted se enamore de su maestra, de la vecina, de la muchacha grande del abasto, de la prima mayor, o de la tía, uno no escatima en ir por las calles arrancando florecitas de cayena o bien haciendo dibujos que nos representan junto a la maestra o cualquiera que para el momento sea nuestra “NOVIA”. Porque  cuando uno es un crío uno no tiene claro donde posar sus afectos, o al menos eso parece, pero cuando se trata de nuestra madre o de nuestra hermana uno sabe poner distancia  entre ellas y el amor que uno pretende ofrecer. Tener NOVIA a esa edad no es nada fácil sobre todo cuando se tiene hermanas mayores que de seguro te agarraran de rochela al tiempo que te producen la sensación de que este nuevo sentimiento es malo.  Dígame cuando se aparece nuestra hermana rodeada del coro de primas  y amigas con frenos en los dientes para decir a viva voz _ Esta enamorado, Esta enamorado, Esta enamorado _ O el típico _ Fulano y Ana Elvira son novios, Fulano y Ana Elvira son novios , Fulano y Ana Elvira son novios_ De seguro después de esto uno tratara de ocultar cualquier sentimiento parecido al amor.
A uno le toca seguir creciendo y va por la vida haciéndose el duro y negándole sus afectos a las chicas. Y parece mentira, mientras más nos gusta la fémina que de seguro será una  mujerzota, más le huimos y más nos enamoramos. Yo no se si ustedes habrán notado que, casi siempre que una chica se cruza por nuestra vida a nuestra corta edad y perturba nuestra tranquilidad, se trata de una mujer grandota y buenota, (eso habla de nuestro buen gusto), pero lo que resulta extraño es que nunca es una bebecita, plana y escurrida por bonita que sea. Siempre o casi siempre se trata de nuestra prima que esta como el queso de dieta (léase Ricota) , o una amiga de las primas, o de nuestra hermana, o muy bien de nuestra madre. Esto ultimo quiere decir mucho, puesto que la amiga de mamá tienen una expresión de sabiduría que nos atrae y nos intimida. Por lo regular cuando ella vista nuestra casa nos hacemos los distraídos, pero pasamos cerca de la visita para poder ver el objeto de nuestros afectos. Y cuando se nos acerca para darnos un beso, un beso calido y meloso es justo el momento en que las piernas se nos enroscan, la mirada se nos desvía, la piel se nos calienta, las mejillas se nos enrojecen y cuando sus labios ya casi rozan nuestras pómulos (al tiempo que nos abraza, nos pellizca las mejillas y nos lanza un piropo como_ Ay... esos cachetotes tan lindos... Venga  para darle un beso a mi Bebe_ En ese momento, nuestro cuello se nos hunde en el tranco y sonreímos como los perfectos idiotas y lo único que se nos ocurre para dárnosla de duros, es limpiarnos el cachete, y salir huyendo con la palpitación más extraña entre el pecho y la entrepierna, palpitación que nadie más nos hará a sentir...; claro esta, hasta que crezcamos un poco más y en plena pubertad nos acercamos a alguna chica de forma más intima (quiero decir con besos y abrazos que a medida que se hacen más intensos y furtivos nos retornaran a aquella vieja sensación perturbadora que descubriremos en aquel beso de mujer que nos pellizcaba y besaba las mejillas. Y es entonces que nos damos cuenta que aquella sensación del recuerdo se queda corta ante las nuevas sensaciones. De seguro ya tendremos entre los 14 y los 16 años cuando cada vez que pensamos en nuestra novia surge en nosotros una urgencia de  verla, de hablarle, por el simple hecho de que somos novios y mantenemos un cariño limpio y puro. Porque como novios procuramos el momento más oscuro para... (Apues y también quieren que les cuente eso, no que va).  Esa es la época en que nuestros padres y los de ella se convierten en nuestros mayores enemigos, los padres de ella y que, porque están cansados de tener todos los días desde la salida del liceo  y hasta las diez de la noche un carrizo; que aparte de que vive bazuqueando a la niña de la casa, por cada rincón, hay que darle almuerzo merienda y cena. Y cuando el papá le dice a uno: _ Bueno hijo ya nos vamos a acostar será hasta mañana _ Con todo respeto y conciencia uno contesta: _ Bueno no se preocupe descanse usted yo me voy más tardecita_ Cosa que nos parece totalmente normal puesto que el que tiene sueño es él. A no...  El señor de la casa nos monta un cañón que aun hoy... Uno no se explica porque.  Nosotros por el contrario queremos estar junto a nuestra novia por lo menos hasta las 12 de la noche, para hablarnos para darnos el más dulce de los besos. Bueno cuando repican muy duro nos vamos a nuestra casa pero nuestros padres tampoco ayudan.  Porque en cuanto uno llega nos reclaman que  _Estas no son horas, que la próxima vez duermes en la calle, Yo no se que clase de noviecita es esa que recibe visitas hasta tan tarde, mucho cuidado te estropeas tu vida trayendo un muchacho a la casa. Es más por castigo el fin de semana no hay salida pero ni a al balcón_. Y para colmo nuestros malvados e inconscientes padres a parte de secuestrarnos todo el fin de semana sin opción a rescate, pretenden que no llamemos a nuestra novia del alma mientras nos gritan y nos acusan con las más infames de las falacias  _ El teléfono no lo tocas más, ¿tu sabes a como vino ah? ¿Sabes? No no sabes, que vas a saber, si tu lo que sabes es llamar, pues para que te enteres el recibo vino por los 630.000 mil bolívares, y de las 250 llamadas  246 son tuyas llamando a Tu- no-vie-ci-ta-  y es más ni una sola baja de una duración de 40 minutos­­_. ¿Que se pensaran papá y mamá?  ¿Que uno no se comunique ni siquiera un ratico?  o es que ellos jamás se enamoraron. Y cuando al fin uno logra que ellos hagan la reflexión y recuerdan que lindo es el amor, es cuando se vuelven un poco más condescendientes, y empiezan a apoyarnos, y nuestra novia deja de ser  la no-vie-ci-ta  y adquiere nombre y la llaman _ Mihija­ _ . Pero de seguro ese es el momento en que también nuestra novia decide vivir otras experiencias y nos deja por el zoquete aquel que se acaba de graduar de bachiller que mide como 190, y que todas las chicas han sido novias de él y, que supuestamente le caía tan mal a la nuestra, que siempre que lo veía decía: _ Que tipo tan pesado, él se cree que esta buenote y que una va a caer redondita a sus pies tan solo por que te mira. Porque mira que no me quita la vista de encima el entupido ese_. Y por ello nosotros creímos en el amor porque ella era diferente a las demás, porque no caía tan fácil con el idiota con músculos y gracias a que alguna vez ella se fijo en nosotros también creíamos en el amor pero a partir de ese momento de abandono también descubrimos el desamor.


Nostalgias Cotidianas/ El Carnaval

El Carnaval

Autor: Hernán González Díaz

Hace unos  años cuando llegaba el Carnaval más de uno se vestía de algún disfraz y de seguro se empujaba hacia la Plaza Bolívar con la firme intención de divertirse  e incluso el de intimidar a los que no estaban disfrazados. Era una época en que algún organismo del Gobierno regional colocaba una tarima, un equipo de sonido  y por supuesto algún grupo de tambor desafinado extraído de algún barrio sin sabor a costa.
Uno podía observar a los padres orgullosos de disfrazar a sus hijos de los más “diversos disfraces” como: el zorro, muñeca, el zorro, princesa, el zorro,  superman, el zorro, indiecita, el zorro, picapiedra, el zorro, mamarracho, el zorro. Pero hoy la infidelidad típica del venezolano  nos disfraza a los niños de HOMBRE ARAÑA. El zorro a pasado a ser personaje anticuado después de una fidelidad de casi más 25 años siendo el disfraz más buscado y usado.  El hombre araña invadió nuestras plazas, calles, centros comerciales urbanizaciones, escuelas, baños públicos, panaderías y pare usted de contar. EL HOMBRE ARAÑA esta en todas partes y pareciera que es una especie de invasión de pequeños enanitos azul y rojo con unas capuchas tan grandes que un ojo de la mascara le queda en una oreja mientras el otro se lo comparten la boca, la nariz y un ojo.
Claro que lo que saca la piedra del carnaval, no son esos bichitos o arácnidos  fastidiosos que de seguro si te ven sentado tranquilo tomándote un café y logran zafarse de las garras del su orgulloso padre o madre,  te saltara en frente como si gran cosa apuntándote con unos spray que sueltan una especie de moco de colores, y en el mejor de los casos un chorro de agua salido de alguna pistolita que el orgulloso  e irresponsable padre de seguro le compro.
Lo que más saca la piedra, no es ver tanto enanito vestido igual. Lo que más saca la piedra, no es que te salten delante cuando te tomas un café caliente al grito de: _ ¡Aaajaaa!..._  Lo que más saca la piedra, no es que te bañe de agua o de moco con colorante. Lo que más saca la piedra, no es que del susto se te paren los pelos, te de taquicardia y se te bote el café en el entrepiernas conteniendo el grito perfectamente justificado de: COÑ...­_ No, nada de eso, lo que más saca la piedra, es ver al padre o la madre de este pequeño monstruo riendo de lo lindo orgullosos de lo ocurrente del NI...ÑI...TO... Y ay de ti si se te ocurre decir mira muchacho tu no tienes padre. Porque,  el pequeño mutante en cuestión esta entrenado para decir 30 groserías por minuto aunque aun no se sabe el abecedario. Ay de ti, por que la señora gorda de la mesa de al lado que se devora un banana splip tamaño familiar para su dieta de calorías, te ve por el rabo del ojo mientras le comenta en un tono que tu puedas escuchar a su amiga flaca que fuma y fuma: _ Que bestia es ese tipo, mira como le hablo a ese pobre niñito_.  Mientras en otra mesa  una mujer que pareciera tener bigotes del miedo que infunde te dice: _Animal no ves que ese es un niño_. Y si tu tratas de explicarte ante la inquisición de las miradas destructoras y los gestos desaprobatorios de tu acción arco-reflejo, de seguro te cae el papá (que indudablemente y en esto no me equivoco) tiene aspecto de Jhony Bravo recién salido del gimnasio, y  te dice: _ Bueno que es lo que te pasa con mi hijo  tu no ves que ese es un niño. Si no te gusta el carnaval no salgas de tu casa_.
En el carnaval de  mis padres no pasaban de disfrazarse de negrita, rumbera, el Dragón Chino, o el Santo , y si jugaban con agua era entre familiares y vecinos, Más hoy en día los tiempos han cambiado y uno si se arriesga a salir a una plaza o a un centro comercial tiene que: 1. Estar entrenado para esquivar las miles y miles de bombas llenas de agua: limpia, congelada, con perfume, con orine y vaya usted a saber cuantas cosas más, que te lanzan de los edificios, desde las casas, de las platabandas, los árboles; y  no te salvas ni que estés en una camioneta por puesto. 2. Tienes que ir Psicológicamente preparado para que algún hombre que aprovechando el carnaval y para sacar su identidad sexual a pasear se disfrace de mujer y pasando en algún carro te lance un tarascón imaginen ustedes donde, al grito de: _ Papito todo eso es tuyo comparte conmigo pichirre_. 3. Tienes que ir prevenido para que no que te atraque una comparsa de mamarrachos, brujas, o monstruos de película de terror. 4. y último tienes que estar dispuesto para correr durísimo y escapar del linchamiento que de seguro te harán en algún centro comercial, una partida de adultos que se la dan de psicólogos infantiles y defensores de los niños que visten de HOMBRE ARAÑA, porque reaccionaste ante un engendro que te baña de mocos, groserías y café caliente.