martes, 1 de diciembre de 2015

Expusieron primera muestra de Abril, la película


Expusieron primera muestra de Abril, la película en Catia
 Nov 21, 2015  0

 La producción, dirigida por José Antonio Varela, será exhibida en abril de 2016
Abril, la película, basada en el libro de Ernesto Villegas, Abril golpe adentro, y dirigida por José Antonio Varela, tuvo un primer contacto con el público, al ser proyectado un resumen sucinto en el Museo Jacobo Borges de Catia.
El acto formó parte de la inauguración de una galería fotográfica del periodista Ernesto Morgado, quien fue testigo presencial de muchos de los acontecimientos ocurridos en esas fechas del 11, 12 y 13 de abril de 2002.
La actividad se abrió con la presencia de la agrupación Cantapueblo, con dos canciones dedicadas al Comandante Chávez, continuando con las palabras del rector de la Universidad Nacional Experimental de las Artes, Unearte, quien destacó el trabajo realizado por Ernesto Villegas en su condición de investigador del tema y de José Antonio Varela, quien contribuyó a adaptar el texto de Villegas al cine.
Varela, quien es coautor del guión y director del filme producido por la Villa del Cine, agradeció a Villegas la posibilidad de dirigir este relato cinematográfico, el cual, según explicó, es un compromiso que asumió ante el país.
Según refirió, allí se expone una situación que rescata la memoria histórica del pueblo venezolano, por ser un momento fundamental en la historia del país.
Luego se procedió a presentar los tráilers de la película, la cual se encuentra en proceso de finalización para ser expuesta completa al público en abril del próximo año.
El cierre estuvo a cargo de Ernesto Villegas, quien destacó la necesidad de acudir masivamente a las mesas de votación, con la finalidad de definir la continuación del rumbo del país en los próximos años. Asimismo, aprovechó para saludar a Ernesto Morgado e invitar a ver su exposición.
IGOR GARCÍA / CIUDAD CCS

domingo, 1 de marzo de 2015

HISTORIA INICIAL DE LA BIBLIOTECA RAFAEL LONGORIA DE PALO NEGRO


HISTORIA INICIAL DE LA BIBLIOTECA RAFAEL LONGORIA DE PALO NEGRO

                Por allá por el año de 1971, siendo yo aun de esos que hoy denominan un pre-adolescente, me dio por reunirme con algunos jóvenes de la calle Ricaurte, de Palo Negro, donde yo vivía. Aquel grupo de jóvenes  tendrían en el entonces entre 17 y 21 años de edad, y yo apenas 12, algunos de ellos eran del sector, otros venían de la Atascosa, el Centro, Libertador y hasta del Barrio Ocumarito, eran estos muchachos  lo que cualquiera por sus excentricidades llamaría: los locos de la cuadra, el grupo se ganaba ese remoquete quizás  porque eran los que organizaban la carroza de carnaval, los equipos de fútbol, la  fiestas de miniteca y de paso les daba por sentarse en la acera de la Señora Santiaga, en la calle Ricaurte con Mariño, justo en la esquina las Rosas, desde las 8 de la noche y hasta las 12 o más, a leer, a discutir lo leído y a elucubrar sobre temas diversos.
                Como dije antes, yo aun era un niño, pero ya de ante manos me gustaba leer, inicie muy temprano con suplementos de comíc, (aquellos que costaban real y medio y que casi todos eran de la Editorial Navarro de México)  luego cayó en mis manos gracias a mi madre Verónica, mi primer libro propiamente dicho, se trato de “20.000 Leguas de Viaje Submarino”, de Julio Vernes, y tras esté otros, “ Viaje al Centro de la Tierra”, “El Viaje a la Luna”, “La Vuelta al Mundo en 80 Días”, y me convertí así, por obra y gracia de mi madre lectora también, en  un fanático de Vernes, aunque nunca pude terminar de leer (aun no lo hago) “EL Soberbio Orinoco”.
                Cuando inicie a reunirme con aquellos locos maravillosos, a quienes yo admiraba, no me fue fácil ser aceptado siendo yo menor que ellos. Persistía yo en estar en la esquina escuchando sus cotorras sobre los diversos libros que ellos leían. Muchas veces algunos de aquellos tarajallos, en especial Simón Sumoza, me corrían del grupo.   Simón solía decirme  __ ¿qué haces tú aquí carajito? Vete para tu casa__  y otras  como __ Este carajito si es ladilla, anda a jugar metra___  aunque casi siempre fui defendido por su hermano Germán Sumoza, lo que me autorizaba a quedarme.  Con el tiempo y luego de breves intervenciones mías sobre lo que yo opinaba de sus discusiones literarias mezclándolas con mis lecturas Vernianas, fui superando la etapa de falso rechazo y  poco a poco fui aceptado. Aunque Simón, nunca dejo de joderme para su diversión,  ni Germán, dejo de defenderme. A pesar de Simón,   yo intuía en sus palabras y sus bromas  afecto y sorpresa por mis intervenciones.
                Inicie así el intercambio de libros, y me leí, a los autores de moda como Mario Puzzo, Papillon, y libros que aun hoy siguen dando de qué hablar como: 100 Años de Soledad, La Casa Verde, El Lobo Estepario y unos cuantos más de diversos  autores y estilos. Las discusiones sobre lo que uno y otro leía y nuestros diversos  puntos de vista siguieron alimentando a este grupo que durante unos 2 o 3 años siguió reuniéndose  de manera informal y sin convocatoria en la acera de la Señora Santiaga. En algún momento  de esas tertulias nocturnas se nos ocurrió que Palo Negro, no tenía Biblioteca Pública, así que decidimos constituirnos en Comité Pro Biblioteca de Palo Negro, y el patio de mi casa se convirtió en espacio para las primeras reuniones.
                Simón, el tipo genial, brillante y jodedor, hacia algún tiempo que ya no estaba entre nosotros los mortales debido a un lamentable accidente que lo alejo de nosotros, del fútbol y de su equipo Gol 70,  justo cuando era considerado el mejor arquero del pueblo. Germán Sumoza, tratando de superar el dolor de la perdida asumió el liderazgo dejado por Simón. Se dedico a liderar las reuniones pro-biblioteca,  mientras yo fungía como una especie de secretario de actas, tomando notas de lo que se decía y se proponía. A esas reuniones asistían jóvenes del entonces  como, Juan Reverón, Simón Saad, Luis Carrillo, Eloy Merchan, Henry Castillo y dos de sus hermanos; también  Antonio José Hernández, Luís Custoi, Eduardo Veloz, Iván Girón, Héctor Rondón, un catire que llamaban el gringo junto a su hermano, otro que apodábamos Ciro Vega, hoy no recuerdo sus nombres, y sé que hay muchos más que participaron en esta etapa del génesis, pero  mi injusta memoria no me permite recordar.
                Una de nuestras primeras acciones fue enviar carta a la Junta Comunal, que presidia en el entonces Carlos García Barrera,  para enterarlos de nuestras actividades.  Para cada carta que debíamos enviar a algún organismo, nos valíamos de la hermana de Germán,  Antonia Sumoza, quien tenía por su trabajo como hacerlo; no podía ser de otra manera pues pocas personas tenían máquina de escribir y por supuesto las computadoras en el entonces eran una utopía de las cuales sólo habíamos oído hablar en las películas y libros de ciencia ficción.
                Carlos García Barrera, nos respondió y hasta nos permitió reunirnos en el salón de sesiones de la Junta Comunal que el presidia. Allí religiosamente nos reunimos una noche, una vez a la semana. Mandamos Cartas a la Biblioteca Agustín Codazzi, de Maracay, solicitando su apoyo y por nuestra parte decidimos salir de casa en casa a pedir libros para alimentar la biblioteca de nuestros sueños. Durante aproximadamente 5 o 6 meses esta comisión funciono sobre todo en la recolección de libros. El pueblo generoso de Palo Negro, nos abrió las puertas de sus casas y celebro nuestra causa donando libros, de literatura, historia, poesía y muchos textos escolares.
                La Junta Comunal, fue la encargada de resguardar las cajas y cajas de textos que fueron donados por el pueblo, también se nos comunico que de allí en adelante los enlaces con la Biblioteca de Maracay serían institucionales y que los libros estarían resguardados hasta que se lograra la inauguración de la Biblioteca. Confiados  en haber cumplido con nuestros deber en la consecución de la biblioteca, todos nos retiramos entendiendo que nuestra Comisión Pro Biblioteca había cumplido y que ya no era necesaria nuestra participación y sólo debíamos esperar.
La comisión desapareció, yo me uní a los jóvenes que se reunían en el Club Social Palo Negro, (1974) y que se daban a llamar Palo Negro Adelante (PANEADE)  en estos espacios la muchachada hacia teatro, danza, deporte y mucho más,  la directiva del Club, quizás motivada por la cantidad de jóvenes que allí acudíamos nos carnetizaron, también un poco para mantener el orden en estos espacios  que hasta ese entonces habían sido celosamente abierto sólo a los socios, sus hijos y alguno que otro familiar.  Si no me equivoco como un año y medio antes esa misma directiva, en donde las figuras principales eran, Carlos García Barrera, José Colina y Pita Galán,   inauguro dentro de sus instalaciones una biblioteca  con extraordinarios libros, aire acondicionado y unas sillas enormes y muy incomodas pero había donde leer. Está biblioteca tuvo por nombre Balbino Blanco Sánchez, en honor al poeta y declamador turmereño. El día de la inauguración se conto con su presencia y deleito al público declamando con esa voz profunda, varonil y  melódica de estilo muy particular que le caracterizaba.  Esa noche escuchamos de su voz “Píntame Angelitos Negros, Majestad Negra, La rumba, Barlovento, Canto para dormir a un negrito” entre tantos otros que hoy ya no recuerdo. La biblioteca en un principio estuvo a Cargo de Carlos Navas Hernández, mejor conocido entre sus amigos y familiares como Tite, el fue profesor de biología, coralista, extraordinario lector, hombre muy culto, ameno conversador, y primer chicharrón de los bailes de la orquesta Billo’s Caracas Boys.  Carlos, motivado a un quebranto de salud renuncia al cargo  y su sustituto sale de la fila de los jóvenes del grupo PANEADE que allí nos concentrábamos. Se trato de José Vicente Blanco, lejos estábamos de saber quiénes con él nos la pasábamos, que aparte de ser un excelente hacedor de espaguetadas, arroz con pollo y sancochos  en todas nuestras reuniones de casa en casa, que llegaría a ser en los años 80 uno de los mejores pintores del Estado Aragua, ganando numerosos premios y considerado a nivel nacional como uno de los mejores dibujantes del país, y allí en el cargo se mantuvo hasta 1980, cuando egresa de la Escuela de Artes Visuales “Rafael Monasterio” . Esa fue nuestra primera biblioteca de Palo Negro y también la primera en desaparecer años más tarde, posteriores directivas que sucedieron a Carlos Gracia Barrera, José Colina y Pita Galán, debieron estimar que no hacía falta tal instrumento de apoyo a la educación y la cultura palonegrense.
                Pocos años después,  la Junta Comunal,  inauguro en la calle Bolívar, justo en la casa del carpintero Antonio Morales,  la Biblioteca Municipal, y le pusieron por nombre Biblioteca “Rafael Longoria”, (Aun hoy me pregunto por qué y quien decidió el nombre) ninguno de los miembros del movimiento Pro Biblioteca fuimos invitados, y muchos se enteraros de su inauguración con los meses. Tampoco fue ninguno de nosotros a reclamar que no se nos llamara, para nada, ya la biblioteca estaba y eso era lo importante.
                Muchos fueron los Bibliotecarios que por allí pasaron, la primera si no me equivoco fue Liliana Hernández, habitante de la calle Ricaurte con Pasaje “A”, después de ella pasaron por allí muchos otros. Para mediados de la década de los 90, cuando Palo Negro ya contaba con su autonomía Municipal, y  próximo a cumplir la Biblioteca sus 20 años, asume como bibliotecaria la joven Ingrid Osorio, ella con su mejor voluntad organizo el Vigésimo Aniversario. Esté se celebro con bombos y platillos, gracias a la primera Alcaldía del Municipio Libertador, y el apoyo del primer Alcalde electo Guillermo Morales, durante los actos se reconoció a los bibliotecarios que por ella pasaron, se condecoraron personas, se entregaron placas,  y se conto con la presencia de familiares del epónimo Rafael Longoria, estos últimos venidos de la Victoria.  Una de las cosas resaltantes del evento es que se distribuyo un folleto con una historia muy distinta a esta, con otros protagonistas o precursores y más apegada a reconocerles a las autoridades locales de mediados de los 70, las últimas gestiones que para su consecución hicieran, en especial a las autoridades sobrevivientes de aquel entonces. También se les reconoció a otros vinculados al personal de la biblioteca y a uno que otro comerciante.
                Ingrid tuvo toda la buena voluntad pero más por inocencia y falta de investigación de parte de ella los actos se realizaron ignorando estos hechos. Por supuesto también predomino mucho el egocentrismo del recién electo Concejo Municipal y el egoísmo de las autoridades de la Junta Comunal de la década de los 70 que aun vivían  para juntos  obviar y no investigar esta parte de la historia.
                Hoy en el año 2015, en una de esas tantas Nostalgias Cotidianas que me dan por mi pueblo Palo Negro,  llega esta historia cierta a mi memoria y decido escribirla como testimonio de lo que los jóvenes palonegrenses han hecho por el pueblo de Palo Negro, y por supuesto como acto de justicia histórica para quienes ya no están y también para los que aun quedamos.


Licdo. Hernán González Díaz.

lunes, 17 de noviembre de 2014

UNA MINÚSCULA PELUSA DE POLIÉSTER AZUL MARINO

UNA MINÚSCULA PELUSA DE POLIÉSTER AZUL MARINO
Quiero compartir algo muy extraño que me ocurrió. Hoy como a las 12 del mediodía saliendo de la Zona Educativa de Aragua (ZEA), Después que me encostre con mi comadre Zuleima Rivera, quien me contaba que el compadre Mario Amengual, le toco presenciar hoy mismo un robo y que el ladrón lo apunto con el arma a la cara y por pura suerte le dejo ir. Como Mario salió bien librado lo llame y le mame gallo un rato. Me despedí y salí por la parte de atrás de la ZEA, rumbo a la principal de Caña de Azúcar, saque mi teléfono inteligente y mientras camino inicio a escribirle un mensaje a mi esposa y faltando como una cuadra para llegar a donde pasan las camionetas escucho detrás de mi _Mira dame el teléfono_ yo sigo escribiendo dando por seguro que es un amigo jugando y vuelvo a escuchar más cerca _ Mira dame ese teléfono_ a pesar de estar más cerca continuo en lo mío convencido de que tiene que ser algún pana, y vuelve a decirme pero ya totalmente en mis espaldas _ Dame el teléfono_ volteo y veo un joven de piel blanca, de unos 20 años, con un bozo débil, propio de quien será lampiño de por vida, cabello oscuro, cachetón el muchacho, franela negra, con unos lentes que le tapan casi la mitad del rostro, y en su mano derecha un arma automática de no sé qué calibre, (de esas vainas yo no sé nada) la pistola es de un color como verduzco, tamaño mediano y tan bonita la condenada que parecía de juguete. El pichón de maleante Insiste en su parlamento _ Dame ese teléfono_. Yo no entiendo porque no me atemoriza el casi niño atracador que me apunta hacia las piernas como para que quien pase cerca no pueda ver el arma, y le digo _ ¿Es en serio, tú me vas a robar? _ y él sin salir de sus líneas aprendidas, _Dame ese teléfono_ de vez en cuando ocultaba el arma bajo su axila izquierda para evitar que los carros que pasaban vieran el hecho. Le insisto, _No vale tú no puedes estar hablando en serio, ¿tú me vas a robar a mi? _ Lo que hizo sospechar al joven maleante que, o yo era un policía, o era otro ladrón, pues en seguida me levanto la franela para ver si estaba armado. Al ver que no lo estoy insistió con sus mismas lineas _Dame ese teléfono_ a lo que dije _ Pero chamo déjame mi teléfono que ese teléfono esta viejo_ y el ladroncito le dio por improvisar nuevas líneas en su parlamento _ ¿Quieres que te de un tiro? Mejor me das el teléfono_ cargo el arma, (la bicha suena de manera que ya uno sabe que no es de juguete) y me apunto al pecho. En ese instante lo que me dio fue arrechera y diciéndole _Lo quieres…. Tómalo…. y lo lance debajo de un carro que estaba a nuestro lado y camine sin perderlo de vista cubrirme con el carro bajo el cual había caído el codiciado aparato. El ladroncito sin dejar de apuntar en mi dirección se agachaba a recogerlo, el pillo logro sacarlo y se va caminando en dirección a la ZEA, yo lo seguía con la mirada, cuando estuvo como a 15 o 20 metros inicie a caminar hacia él para ver donde se metía. El chamito volteo a mirarme y supongo que preocupado con mi actitud decidió dispárame, detona y de inmediato esconde el arma bajo su franela y correr en dirección al primer estacionamiento que consigue a su paso. Pero es justo cuando me disparo, es en ese preciso instante que paso algo insólito, algo que yo mismo no puedo creer por verdadero que sea. Al momento en que el aspirante a asesino me dispara todo se volvió en cámara lenta, vi cuando levanto el arma, cuando me apunto, vi cuando apretó el gatillo, oí el ruido de la detonación, vi cuando salió humo del cañón de la misma, vi como si el humo se extendíera unos metros en mi dirección y de pronto instintivamente moví mi cadera hacia mi izquierda, como si pudiera adivinar la trayectoria de la bala, como si fuese un arquero de futbol y al instante siento que algo me quema ligera y suavemente la piel a nivel de mi ingle derecha. Al momento sé que no acertó el disparo y sigo en dirección a donde corrió el carajito, pero voy más lento, con cuidado para darle espacio, lo que deseo es ver donde se va a meter. En cuanto llego al estacionamiento donde lo vi cruzar veo caras conocidas y una camioneta tipo Terio salir, pregunto _ ¿vieron pasar a un chamo con lentes grandes? y me dicen: _se monto en esa camioneta_ y por supuesto al voltear ya habían cruzado y se perdieron. Los vecinos salieron a ver qué pasaba, a quien le dispararon y a cada uno les decía llamen a la policía, me sorprendió cuantos de sector me conocían y me alentó la solidaridad que todos mostraron, muchos me ofrecían sus teléfonos para llamar, en eso y con una inmediatez que asombra llegaron 2 patrullas, luego 2 más y casi al instante como 10 motorizados, las primeras dos patrullas salieron de inmediato a ver si veían el vehículo de los asaltantes que los vecinos describían. Los efectivos comenzaron el interrogatorio recogieron el casquillo, determinando que era de calibre 3 y no sé cuánto. Y todos preguntaban ¿Y cómo no te dio? Y cuando les mostraba el hueco que en la franela dejo el proyectil me preguntaban sorprendidos _ ¿No estás herido?_ Y no lo podían creer, algunos comentaban que una herida en esa zona era fatal, otros que había vuelto a nacer, otros que eso era imposible y todos revisaban a ver si algún rastro de sangre tenia y lo único que encontramos fue una minúscula pelusa de poliéster azul marino quemado y adherida a mi piel unas 3 pulgadas más arriba del orificio que la bala le hizo a mi franela. 
De verdad no sé donde fue a dar la bala, ¿se desintegro, desapareció en el aire, atravesó mi franela azul y a mí no, como pudo atravesar la franela y dejarme intacto, como es que sentí el calor del disparo y me dejo el poliéster quemado pegado a la piel y estoy ileso? Son preguntas que yo no podre responder jamás, lo que sí puedo decir es que AUN VIVO, QUE HOY 17 DE NOVIEMBRE CUANDO MI BEBE ANETH VICTORIA ESTA CUMPLIENDO 2 MESES DE NACIDA YO HE VUELTO A VIVIR.
Ah…. También puedo decir otra cosa; NO TENGO TELÉFONO, ME ROBARON. comuníquense por esta vía, yo revisare de vez en cuando

miércoles, 22 de octubre de 2014

TALLER: “JUEGOS LITERARIOS.

TALLER: “JUEGOS LITERARIOS.  Estrategias para el estímulo de la lectura y la escritura” DICTARÁ EL CENAL EN MARACAY
Con el fin de proporcionar estrategias creativas que promuevan el proceso de lectura y escritura en el niño a través del juego y las artes y como parte del trabajo que viene desarrollando Instituto Autónomo Centro Nacional del Libro CENAL  y el Gabinete Estadal de MPPC, a través de la Coordinación del Libro y la Lectura,  Invita al  taller de “Juegos Literarios, Estrategias para el estimulo de la lectura y la escritura”  los días jueves 23 y viernes 24 desde las 8 am y hasta las 12 del mediodía en la Sala de Audiovisuales de la Biblioteca Pública Agustín Codazzi, de Maracay, el cual estará dirigido a:  docentes, promotores de lectura, bibliotecarios, estudiantes de educación, recreadores  y padres que deseen motivar a sus hijos en este campo.
En el taller los participantes descubrirán como lograr el acercamiento a la obra literaria como expresión creativa. El gozo del arte literario en todos sus géneros (narrativa, poesía y teatro). La socialización e integración con el grupo. La construcción de canales creativos de comunicación, expresándose a través del lenguaje oral, corporal, gestual, plástico, gráfico y musical. Y por supuesto la aplicación por parte del participante de este taller de circunstancias estimulantes y creativas, que permitirán  al niño la construcción de su experiencia lectora y escritora.
Este taller será facilitado por Hernán González Díaz, quien tiene larga experiencia como: actor, director, dramaturgo, y narrador oral además de ser licenciado en educación, quien ha trabajando como facilitador de juegos escénicos y literarios, tanto con niños como con estudiantes de educación y ha  conducido el programa infantil El Abuelo, que se transmitió por años tanto en TVS, Color Televisión y Canal Aragua.
Así que la cita es para este jueves 23 y viernes 24 en la Biblioteca Agustín Codazzi,  donde el CENAL, el Gabinete Estadal de Cultura del MPPC y la Coordinación del Libro y la Lectura, nos esperan para divertirnos y aprender con el Taller de JUEGOS LITERARIOS.



lunes, 20 de octubre de 2014

EL GÉNESIS DE LAS DOS PRIMERAS BIBLIOTECAS DE PALO NEGRO


EL GÉNESIS DE LAS DOS PRIMERAS BIBLIOTECAS DE PALO NEGRO

                Por allá por el año de 1971, siendo yo aun de esos que hoy denominan un preadolescente, me dio por reunirme con algunos jóvenes de la calle Ricaurte, de Palo Negro, donde yo vivía. Aquel grupo de jóvenes  tendrían en el entonces entre 17 y 21 años de edad, y yo apenas 12, algunos de ellos eran del sector, otros venían de la Atascosa, el Centro, Libertador y hasta del Barrio Ocumarito, eran estos muchachos  lo que cualquiera por sus excentricidades llamaría: los locos de la cuadra, el grupo se ganaba ese remoquete quizás  porque eran los que organizaban la carroza de carnaval, los equipos de fútbol, la  fiestas de miniteca y de paso les daba por sentarse en la acera de la Señora Santiaga, en la calle Ricaurte con Mariño, justo en la esquina las flores, desde las 8 de la noche y hasta las 12 o más, a leer, a discutir lo leído y a elucubrar sobre temas diversos.
                Como dije antes, yo aun era un niño, pero ya de ante manos me gustaba leer, inicie muy temprano con suplementos de comíc, (aquellos que costaban real y medio y que casi todos eran de la Editorial Navarro de México)  luego cayó en mis manos gracias a mi madre Verónica, mi primer libro propiamente dicho, se trato de “20.000 Leguas de Viaje Submarino”, de Julio Vernes, y tras esté otros, “ Viaje al Centro de la Tierra”, “El Viaje a la Luna”, “La Vuelta al Mundo en 80 Días”, y me convertí así, por obra y gracia de mi madre lectora también, en  un fanático de Vernes, aunque nunca pude terminar de leer (aun no lo hago) “EL Soberbio Orinoco”.
                Cuando inicie a reunirme con aquellos locos maravillosos, a quienes yo admiraba, no me fue fácil ser aceptado siendo yo menor que ellos. Persistía yo en estar en la esquina con ellos escuchando sus cotorras sobre los diversos libros que ellos leían. Muchas veces algunos de aquellos tarajallos, en especial Simón Sumoza, me corrían del grupo.   Simón solía decirme  __ ¿qué haces tú aquí carajito? Vete para tu casa__  y otras  como __ Este carajito si es ladilla, anda a jugar metra___  aunque casi siempre fui defendido por su hermano Germán Sumoza, lo que me autorizaba a quedarme.  Con el tiempo y luego de breves intervenciones mías sobre lo que yo opinaba de sus discusiones literarias mezclándolas con mis lecturas Vernianas, fui superando la etapa de falso rechazo y  poco a poco fui aceptado. Aunque Simón, nunca dejo de joderme para su diversión,  ni Germán, dejo de defenderme. A pesar de Simón,   yo intuía en sus palabras y sus bromas  afecto y sorpresa por mis intervenciones.
                Inicie así el intercambio de libros, y me leí, a los autores de moda como Mario Puzzo, Papillon, y libros que aun hoy siguen dando de qué hablar como: 100 Años de Soledad, La Casa Verde, El Lobo Estepario y unos cuantos más de diversos  autores y estilos. Las discusiones sobre lo que uno y otro leía y nuestros diversos  puntos de vista siguieron alimentando a este grupo que durante unos 2 o 3 años siguió reuniéndose  de manera informal y sin convocatoria en la acera de la Señora Santiaga. En algún momento  de esas tertulias nocturnas se nos ocurrió que Palo Negro, no tenía Biblioteca Pública, así que decidimos constituirnos en Comité Pro Biblioteca de Palo Negro, y el patio de mi casa se convirtió en espacio para las primeras reuniones.
                Simón, el tipo genial, brillante y jodedor, hacia algún tiempo que ya no estaba entre nosotros los mortales debido a un lamentable accidente que lo alejo de nosotros, del fútbol y de su equipo Gol 70,  justo cuando era considerado el mejor arquero del pueblo. Germán Sumoza, tratando de superar el dolor de la perdida asumió el liderazgo dejado por Simón. Se dedico a liderar las reuniones pro-biblioteca,  mientras yo fungía como una especie de secretario de actas, tomando notas de lo que se decía y se proponía. A esas reuniones asistían jóvenes del entonces  como, Juan Reverón, Simón Saad, Luis Carrillo, Eloy Merchan, Henry Castillo y dos de sus hermanos; también  Antonio José Hernández, Luís Custoi, Eduardo Veloz, Iván Girón, Héctor Rondón, un catire que llamaban el gringo junto a su hermano otro que apodábamos Ciro Vega, hoy no recuerdo sus nombres, y sé que hay muchos más que participaron en esta etapa del génesis, pero  mi injusta memoria no me permite recordar.
                Una de nuestras primeras acciones fue enviar carta a la Junta Comunal, que presidia en el entonces Carlos García Barrera,  para enterarlos de nuestras actividades.  Para cada carta que debíamos enviar a algún organismo, nos valíamos de la hermana de Germán,  Antonia Sumoza, quien tenía por su trabajo como hacerlo; no podía ser de otra manera pues pocas personas tenían máquina de escribir y por supuesto las computadoras en el entonces eran una utopía de las cuales sólo habíamos oído hablar en las películas y libros de ciencia ficción.
                Carlos García Barrera, nos respondió y hasta nos permitió reunirnos en el salón de sesiones de la Junta Comunal que el presidia. Allí religiosamente nos reunimos una noche, una vez a la semana. Mandamos Cartas a la Biblioteca Agustín Codazzi, de Maracay, solicitando su apoyo y por nuestra parte decidimos salir de casa en casa a pedir libros para alimentar la biblioteca de nuestros sueños. Durante aproximadamente 5 o 6 meses esta comisión funciono sobre todo en la recolección de libros. El pueblo generoso de Palo Negro, nos abrió las puertas de sus casas y celebro nuestra causa donando libros, de literatura, historia, poesía y muchos textos escolares.
                La Junta Comunal, fue la encargada de resguardar las cajas y cajas de textos que fueron donados por el pueblo, también se nos comunico que de allí en adelante los enlaces con la Biblioteca de Maracay serían institucionales y que los libros estarían resguardados hasta que se lograra la inauguración de la Biblioteca. Confiados  en haber cumplido con nuestros deber en la consecución de la biblioteca, todos nos retiramos entendiendo que nuestra Comisión Pro Biblioteca había cumplido y que ya no era necesaria nuestra participación y sólo debíamos esperar.
La comisión desapareció, yo me uní a los jóvenes que se reunían en el Club Social Palo Negro, (1974) y que se daban a llamar Palo Negro Adelante (PANEADE)  en estos espacios la muchachada hacia teatro, danza, deporte y mucho más,  la directiva del Club, quizás motivada por la cantidad de jóvenes que allí acudíamos nos carnetizaron, también un poco para mantener el orden en estos espacios  que hasta ese entonces habían sido celosamente abierto sólo a los socios, sus hijos y alguno que otro familiar.  Si no me equivoco como un año y medio antes esa misma directiva, en donde las figuras principales eran, Carlos García Barrera, José Colina y Pita Galán,   inauguro dentro de sus instalaciones una biblioteca  con extraordinarios libros, aire acondicionado y unas sillas enormes y muy incomodas pero había donde leer. Está biblioteca tuvo por nombre Balbino Blanco Sánchez, en honor al poeta y declamador turmereño. El día de la inauguración se conto con su presencia y deleito al público declamando con esa voz profunda, varonil y  melódica de estilo muy particular que le caracterizaba.  Esa noche escuchamos de su voz “Píntame Angelitos Negros, Majestad Negra, La rumba, Barlovento, Canto para dormir a un negrito” entre tantos otros que hoy ya no recuerdo. La biblioteca en un principio estuvo a Cargo de Carlos Navas Hernández, mejor conocido entre sus amigos y familiares como Tite, el fue profesor de biología, coralista, extraordinario lector, hombre muy culto, ameno conversador, y primer chicharrón de los bailes de la orquesta Billo’s Caracas Boys.  Carlos, motivado a un quebranto de salud renuncia al cargo  y su sustituto sale de la fila de los jóvenes del grupo PANEADE que allí nos concentrábamos. Se trato de José Vicente Blanco, lejos estábamos de saber quiénes con él nos la pasábamos, que aparte de ser un excelente hacedor de espaguetadas, arroz con pollo y sancochos  en todas nuestras reuniones de casa en casa, que llegaría a ser en los años 80 uno de los mejores pintores del Estado Aragua, ganando numerosos premios y considerado a nivel nacional como uno de los mejores dibujantes del país, y allí en el cargo se mantuvo hasta 1980, cuando egresa de la Escuela de Artes Visuales”Rafael Monasterio” . Esa fue nuestra primera biblioteca de Palo Negro y también la primera en desaparecer años más tarde, posteriores directivas que sucedieron a Carlos Gracia Barrera, José Colina y Pita Galán, debieron estimar que no hacía falta tal instrumento de apoyo a la educación y la cultura palonegrense.
                Pocos años después,  la Junta Comunal,  inauguro en la calle Bolívar, justo en la casa del carpintero Morales,  la Biblioteca Municipal, y le pusieron por nombre Rafael Longoria, (Aun hoy me pregunto por qué y quien decidió el nombre) ninguno de los miembros del movimiento Pro Biblioteca fuimos invitados, y muchos se enteramos de su inauguración con los meses. Tampoco fue ninguno de nosotros a reclamar que no se nos llamara, para nada, ya la biblioteca estaba y eso era lo importante.
                Muchos fueron los Bibliotecarios que por allí pasaron, la primera si no me equivoco fue Liliana Hernández, habitante de la calle Ricaurte con Pasaje “A”, después de ella pasaron por allí muchos otros. Para mediados de la década de los 90, cuando Palo Negro ya contaba con su autonomía Municipal, y  próximo a cumplir la Biblioteca sus 20 años, asume como bibliotecaria la joven Ingrid Osorio, ella con su mejor voluntad organizo el aniversario. Esté se celebro con bombos y platillos, gracias a la primera Alcaldía del Municipio Libertador, y el apoyo del primer Alcalde electo Guillermo Morales, durante los actos se reconoció a los bibliotecarios que por ella pasaron, se condecoraron personas, se entregaron placas,  y se conto con la presencia de familiares del epónimo Rafael Longoria, estos últimos venidos de la Victoria.  Una de las cosas resaltantes del evento es que se distribuyo un folleto con una historia muy distinta a esta, con otros protagonistas o precursores y más apegada a reconocerles a las autoridades locales de mediados de los 70, las últimas gestiones que para su consecución hicieran, en especial a las autoridades sobrevivientes de aquel entonces. También se les reconoció a otros vinculados al personal de la biblioteca y a uno que otro comerciante.
                Ingrid tuvo toda la buena voluntad pero más por inocencia y falta de investigación de parte de ella los actos se realizaron ignorando estos hechos. Por supuesto también predomino mucho el egocentrismo del recién electo Concejo Municipal y el egoísmo de las autoridades de la Junta Comunal de la década de los 70 que aun vivían  para juntos  obviar y no investigar esta parte de la historia.
                Hoy en el año 2014, en una de esas tantas Nostalgias Cotidianas que me dan por mi pueblo Palo Negro,  llega esta historia cierta a mi memoria y decido escribirla como testimonio de lo que los jóvenes palonegrenses han hecho por el pueblo de Palo Negro, y por supuesto como acto de justicia histórica para quienes ya no están y también para los que aun quedamos.

Licdo. Hernán González Díaz.

Próximamente:

  • LOS CHICOS MALOS DE PALO NEGRO Y LA CONSTRUCCIÓN DEL ESCENARIO DE LA PLAZA BOLÍVAR.
  • LA FIEBRE DEL FUTBOL EN PALO NEGRO.
  • BREVE HISTORIAS DE LOS GRUPOS CULTURALES DE LOS AÑOS 70 Y 80 EN PALO NEGRO.
  • Gente y Costumbres de Palo Negro. 

domingo, 13 de julio de 2014

LA CONFERENCIA EPISCOPAL, PIDE LIBERAR A LOS ESTUDIANTES DETENIDOS Y A LOS LLAMADOS PRESOS POLÍTICOS.

 

LA CONFERENCIA EPISCOPAL, PIDE LIBERAR A LOS ESTUDIANTES DETENIDOS Y A LOS LLAMADOS PRESOS POLÍTICOS.

 El clero venezolano parece seguir en su vieja práctica de ponerse de espaldas a los más desposeídos y a favor de los dueños del capital, aparte de reafirmar su intención de hacerse de la vista gorda ante delitos cometidos contra el pueblo.
No he visto a ninguno de los jerarcas de la iglesia católica pidiendo justicia por los muertos que generaron las guarimbas con sus guayas, sus miguelitos, sus bombas, sus quemas, su aceite derramado, sus armas de guerra, su violencia. No, para nada, silencio ante toda esa actitud enferma y asesina propiciada por líderes de la oposición. Pero ahora, ahora resulta que esos delincuentes son estudiantes y la iglesia, bajo el síndrome de Shakira, se nos muestra como es  “bruta, ciega, sordomuda, traste y testaruda” pidiendo sean liberados los "dizque inocentes" muchachos y también los propiciadores e instigadores de la violencia, estos últimos rebautizados estratégicamente como “presos políticos”, para hacer olvidar al pueblo lo que realmente son.

No es de extrañarnos esta actitud repetida de la iglesia Venezolana.  Ya en el pasado el clero ha estado al lado de quienes con dádivas y dinero les han hecho a ellos la vida fácil.  Además, hace ya mucho pero mucho tiempo abandonaron las calles del pueblo para estar en los grandes banquetes y en las mesas donde se repartían el botín. Ya en el pasado y por décadas bendijeron y apoyaron a las distintas dictaduras que oprimieron y asesinaron al pueblo venezolano.  Por décadas también fueron cómplices de sus colegas de sotana con su silencio, a la vez que daban sus bendiciones a aquellos  que cometieron  crímenes y abusos,  exculpándolos  de horribles e imperdonables delitos cometidos contra inocentes niños, niñas y adolescentes.

¿Con que moral piden ahora libertades para los delincuentes que salieron a matar deliberadamente durante meses? ¿Hasta cuándo vamos a tener que soportar que una cúpula religiosa pretenda dictar cátedras de moral? ¿Hasta cuándo aguantar una iglesia que hipócritamente hablan  del legado bíblico de Jesús y por otro está de espaldas al pueblo? ¿Dónde están los sacerdotes que caminan entre el pueblo, lo sienten y lo defienden? ¿Dónde están los clérigos que participan en obras y organizaciones desde los vecindarios y/o consejos comunales?  ¿Dónde están los curas metidos en los barrios en labor social, cultural y deportiva para darle valor a aquello de "amaras a tu prójimo como a ti mismo"? ¿Dónde están -que no los veo- los canónigos que piden justicia para que los responsables de las muertes productos de las guarimbas paguen? 

Será que esos curitas que creímos eran parte del pueblo, el vecindario y el hogar,  sólo los veremos en las películas y telenovelas mexicana. En la vida real solo sabemos de su  ausencia en la población, de sus abusos sexuales y de sus anuales y  pomposas Conferencias Episcopales,  donde siempre piden y reclaman lo que sus amigos dueños del capital les dictan y eso siempre es contra el pueblo.
Es triste pero esta es la verdad. Es triste, pues el pueblo cristiano ha sido engañado por años y siglos, asiéndoles creer que los sacerdotes en todas sus escalas jerárquicas  estaban para: “defender al pueblo, para guiarle, para cuidarlo de todo mal, para orientarle y de paso para conectarlo con un Dios que nos impusieron desde la conquista a fuerza de “Cruz y Plomo, Lanza y Espada” como diría el Ziggi Márquez en una de sus tantas buenas canciones”. Y ahora cuando ese pueblo cristiano al fin abre los ojos se entristece, se decepciona y descubre que el clero desde que llego a estas tierras con muy pocas y contada excepciones: Nunca ha defendido al pueblo sino  sus intereses políticos eclesiásticos y/o electorales. No nos ha guiado más que para le sirvamos ciega y fielmente. Nunca nos cuido del mal porque en la mayoría de los casos el mal venia con ellos. No nos oriento con el ejemplo sino con la amenaza de castigo para que la orientación y el camino fuesen siempre  a su favor.  Y no nos conecto con Dios pues ellos definitivamente con sus actitudes contra el pueblo, con tantos abusos ocultos, con tantos crímenes bendecidos, con la infinidad de negociaciones arregladas y con sus desmesurados desmanes cometidos  contra el pueblo de Dios, nunca, pero nunca han sido puente de conexión entre un ser todo bondad y sabiduría,  y un pueblo noble como el pueblo venezolano.
Entonces no nos extraña que el caradurismo, la hipocresía, el servilismo, los intereses económicos, acomodaticios y su sed poder  hagan decir a La Conferencia Episcopal: “El Gobierno  debe e  liberar a los estudiantes detenidos y a los presos políticos.  Ya este pueblo abrió los ojos. Ahora nos atrevemos a preguntarnos ante cada declaración de la iglesia, cosas como ¿Cuál será la ganancia de la iglesia (en el supuesto caso no dado) de la  liberación de sus defendidos asesinos? Ahora nos atrevemos a decir nuestra opinión, ahora somos libres de voluntad y pensamiento. Ahora somos libres de la manipulación de la iglesia y así estamos realmente:  LIBRES DE TODO MAL. AMEN.

                                                                                                                              Hernán González Díaz (HGD)   
                           Aragua -Venezuela. .
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